Algunos pensamientos del gran médico y maestro del Humanismo: "La vida de la humanidad, como la vida del individuo, es una continua renovación. La renovación tiene que realizarse sobre la estructura de los principios eternos del amor, de la justicia, del deseo de saber, del ansia de comprender."
"La Verdad estricta o aséptica se logra - o se cree que se logra - con la razón. Pero la verdad eficaz y viva sólo se conquista por el camino del bien... ...La verdad que eleva a los hombres la puede poseer, en cambio, un pobre de espíritu, con tal de que tenga el alma limpia, tal vez un carpintero o un pescador."